Uno de los miedos más frecuentes entre aquellos que están decididos a dejar de fumar, es el temor a engordar. Lo más frecuente es aumentar algunos kilos durante las primeras semanas sin fumar. Es por ello que me ha parecido muy interesante el artículo que publica hacerdieta.com, que ofrece consejos para dejar el tabaco sin aumentar de peso (incluso perdiendo algún kilo).
La base de esta dieta antitabaco es:
- Una alimentación hipocalórica.
- Practicar algo de ejercicio.
- Consumir alimentos que ayudan a eliminar la nicotina.
- Consumir sustancias naturales que disminuyen la ansiedad.
- Consumir alimentos antioxidantes y depurativos.
Podeis leer el artículo completo:
Dieta antitabaco.
Entre los muchos efectos dañinos que produce el hábito del tabaco,
hoy queremos hablaros de uno que afecta a la población femenina que en
las últimas décadas ha aumentado su porcentaje de mujeres fumadoras.
El tabaco altera muchos de los sistemas del organismo, entre ellos el hormonal,
de tal forma que se calcula que las mujeres adelantan en dos años la menopausia.
Esto es debido a la alteración que el tabaco y la nicotina producen en
los niveles de estrógenos.
Por ello una vez más desde aquí queremos concienciaros de estos
riesgos que ponen en peligro nuestra salud. Hoy especialmente se lo dedicamos
a las mujeres fumadoras.
Este podría ser un motivo más para dejar de fumar.


"Esta niña fuma un paquete al día. Los 5 que fuma su padre. Los 4 de su madre. Los 11 cuando van a locales con humo"
Con este eslogan el Ministerio de Sanidad lanza su nueva campaña que intenta concienciarnos del gran peligro al que exponemos a nuestros pequeños cada vez que encendemos un cigarrillo.
El humo del tabaco no sólo contamina los espacios cerrados, sino que afecta gravemente el sistema respiratorio de los niños, que es más sensible cuanto menor es la edad del niño. Siendo los más perjudicados los fetos de embarazadas fumadoras (tanto activas como pasivas).
Cada vez que entramos con un niño a un lugar con humo, le estamos obligando a fumar pasivamente, obligándole a respirar el aire contaminado por el humo del tabaco. De este modo convertimos a nuestros hijos en fumadores involuntarios, víctimas inocentes de nuestra adicción.
Debemos ser conscientes de los efectos del tabaco para evitar siempre, exponer a este peligro a los niños y embarazadas.
Tras el aumento de enfermedades respiratorias en niños (bronquitis, bronquiolitis, crisis de asma, etc), debemos tomar muy en serio la salud de los más pequeños, eligiendo siempre espacios sin humo, especialmente cuando vayamos acompañados con niños o embarazadas. "Por lo que más quieras. Elige espacios sin humo".
(En el anuncio de tv el humo del tabaco es simulado.)