La nicotina llega a las hojas de la planta por medio de la savia que sube desde la raíz donde se origina. Este proceso se regula según un gradiente de concentración de tal forma que encontramos distintas cantidades de nicotina en las diferentes hojas. La nicotina se acumula en mayor concentración en las hojas situadas más arriba y va disminuyendo según descendemos.
nicotina
La nicotina se clasifica como sustancia alcaloide, volátil, alcalina, incolora que al contacto con el aire adquiere color marrón.
Si el humo es de ph alcalino, como el de los puros o el tabaco fumado en pipa, se deposita en la mucosa oral básicamente. Si por el contrario es ácido, como en los cigarros, el humo llega hasta los alveolos pulmonares donde se deposita
la nicotina.
Nuestro cuerpo se deshace de esta sustancia tóxica mediante un proceso metabólico que se lleva a cabo mayormente mediante la función depuradora hepática. Y en menor medida también se metaboliza por el filtrado renal, y por los propios pulmones.
La nicotina es transportada en la circulación vascular de la sangre llegando así a todas las células de nuestro cuerpo.
Actúa sobre nuestro sistema nervioso central estimulando ciertos receptores neuronales del cortex cerebral, concretamente actúa sobre los responsables del placer, el buen humor. Es por esta sensación placentera que produce que se considera a la nicotina como un elemento adictivo.
Produce también alteraciones cardivascuolares, hipertensión e hipotermia ligera. Las alteraciones a nivel gástrico que presenta son: colitis, nauseas, vómitos y mayor producción de saliba.